Es poco probable que alguien que emprenda un un largo viaje lo haga sin haberse procurado un mapa para programar su ruta. Las personas pasan un largo tiempo visualizando su destino al planificar su derrotero, pero no se preparan para las dificultades que se encuentran en el camino. La gestión de procesos de negocios (Business Process Management) es la hoja de ruta para el destino de una exitosa implementación de ERP. Como todos los mapas ruteros, hay múltiples rutas a tener en cuenta.

En una implementación de ERP hay varios niveles de procesos de negocio para considerar a medida que diseña su nuevo sistema. Por ejemplo:

Business Process Management (BPM): se trata de un enfoque usado para evaluar, mejorar y alinear los procesos de negocio con los objetivos y estrategias de la organización. Permite que las empresas sean más eficientes y flexibles frente a los cambios.

Business Process Improvement (BPI): hay una variedad de enfoques en la gestión de procesos de negocio, siendo el primero de ellos la mejora. Este enfoque es importante para examinar los procesos claves que son diferenciadores competitivos. Por ejemplo, la metodología Six Sigma se usa como la columna vertebral para evaluar y mejorar los procesos claves. En primer lugar se deben identificar el estado actual y los indicadores claves de desempeño (KPI – Key Performance Indicators) para poder medir el éxito. Luego deben determinar las causas, validarlas y mejorar los procesos para alcanzar la eficiencia. Por último, las organizaciones deben poner en marcha un plan de control para supervisar los procesos en curso y asegurarse poner en marcha las medidas necesarias si es que las métricas claves están fuera de control.

Business Process Reengineering (BPR): identifica los procesos actuales que requieren cambios radicales. Se utiliza cuando los procesos en uso no pueden mejorarse mediante modificaciones menores pero deben ser re diseñados, creando un nuevo proceso desde el inicio hasta el final.

Business Process Optimization (BPO): esta disciplina mira a todos los procesos de negocio existentes dentro de una empresa y trata de optimizarlos a los efectos reducir los costos de producción.

Antes de colocar al software ERP por encima de todo, debe asegurarse que un proceso está operando con la máxima eficiencia pues, cuando automatiza la ineficiencia lo que consigue como resultado es que la ineficiencia se ejecute más rápido. Esta es la razón por la que BPM es esencial para la implementación de un ERP. Los sistemas de planeamiento de recursos empresariales actuales son bastante flexibles. Hay muchas formas en las que pueden adaptarse a su negocio. La comprensión de la meta empresarial, es decir la situación deseada, cuando se decide implementar un ERP ahorrará mucho tiempo en el proceso de implantación y reducirá el riesgo de una configuración incorrecta.

Si usted le dice al implementador del ERP cómo desea diseñar sus procesos, seguramente él pueda seleccionar la configuración adecuada, alineada con esos procesos. Esto le da a usted el conocimiento sobre qué procesos requieren personalizaciones (Customizaciones) y comprensión sobre los costos adicionales en los que debe incurrir.

La elección del nivel adecuado de gestión de procesos de negocio es fundamental para diseñar una hoja de ruta sobre la implementación del ERP. Tener un plan de trabajo en mano es una manera inteligente para evitar las trampas comunes asociados con perderse en el camino.

Fuente: Panorama Consulting

 
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