Titulares
(11.09.2008)

Informe Especial ERP III - Decálogo de "buenas preguntas" sobre el futuro del ERP

Porque nunca hay que dejar de preguntarselo
¿Hacia dónde va el concepto? ¿Cuánto del presupuesto destinado a ERP debería irse, como máximo, a actualizaciones? ¿Qué tan maduros están los ERP locales respecto de los internacionales? ¿Cuál es el futuro de los desarrolladores nacionales frente a la avanzada de los vendors globales sobre el mercado medio? ¿Qué tan pymes son los ERP para pymes de Oracle, SAP y similares? ¿Cómo se relaciona con SOA? ¿Qué onda los CIOs con todo esto? Si usted considera que tiene alguna certeza sobre el ERP, llénese de dudas con este informe (* dudas que, como somos buenos, iremos develando a lo largo del susodicho texto,aahhh vieron que buenos que somos..!!!! igual si se le ocurren mas pasenlas*)..
La escena puede darse durante una entrevista con un alto ejecutivo de una empresa, en un auditorio con un gurú dando una conferencia al frente o en una inocente aula de primaria. Alguien levanta la mano, el supuesto experto escucha la consulta, su cara se deforma en un rictus (digno de las malas interpretaciones de Bela Lugosi) cuando descubre que no tiene ni idea de qué responder y, como una suerte de afloramiento del instinto de supervivencia de los humanos, su boca se abre de manera automática y sus cuerdas vocales emiten un “muy buena pregunta”. Es incontrolable. De otra forma, no se entiende cómo todavía se dice, considerando que todo el mundo sabe que el “muy buena pregunta” es sinónimo de “no entendí un cxrajo lo que me estás preguntando y me estoy dando tiempo para contestar cualquier bxludez que me permita salir del paso”.
Esta improductiva pero entretenida introducción nos permite llegar, por fin, al punto a tratar: tenemos entre manos un decálogo de “buenas preguntas” sobre ERP. Y se las hicimos contestar a autoridades en la materia, que van desde CIOs y consultores hasta vendors, pasando por más CIOs, más consultores y más vendors (porque nos gusta ser insistentes y reiterativos). Este decálogo presenta dos particularidades que no van a encontrar en ningún otro decálogo del tema: primero, que permite al lector entender hacia dónde va el mercado ERP y lo ayuda a redireccionar sus futuras inversiones (* tampoco para tanto, eh, si después invierten mal no me vengan con que fue porque siguieron nuestros consejos, háganse cargo *); segundo, que las preguntas son más de diez (* once, para ser precisos, pero no tuve tiempo para chequear si onceálogo existe, así que la dejamos en decálogo, que es un término que todos, o al menos los más letrados, manejamos *)(* y de paso queda como que damos mas por menos.. jejeje*).

Pregunta número 1: ¿Hacia dónde va el ERP?

La tecnología evoluciona. Por un lado, porque siempre aparecen nuevas oportunidades de explotar mejor la información, llegar con mayor claridad al cliente e integrar de manera óptima diferentes dispositivos. Por el otro, porque es la forma en como los vendors pueden seguir facturando por los siglos de los siglos. Por esto es que no creemos que el ERP se haya estancado donde está. Es evidente que hay algo más allá. Explorémoslo juntos.
“Para entender cómo evoluciona el ERP hay que comprender cómo evolucionan los negocios”, filosofa Reinhard Molter, gerente general de SAP en el país. “En una época en la que prevalecen la colaboración y las redes sociales y todo eso impacta en el modelo de negocios, es imprescindible que el ERP soporte todo eso”. En una especie de definición, Molter explica que “el ERP es siempre el mismo, lo que cambia es cómo se amplían las fronteras de los procesos, que hoy llegan a otras empresas, a proveedores, a clientes…”.
Andrés Haidar, director de ventas de soluciones de negocios de Microsoft para Argentina y Uruguay explica que “nuestra visión sobre el ERP se puede sintetizar en lograr entregar un software que trabaje como lo hacen las personas en las empresas, eliminando la brecha que históricamente separó aplicaciones de gestión (que soportan los procesos transaccionales como ventas, facturación, cobranzas, compras, inventarios, o contabilidad, entre otros) de las aplicaciones de productividad personal (con las personas ocupando gran cantidad de su tiempo utilizando: correo, agenda, procesadores de texto, planillas de cálculo)”. Dynamics, el ERP de la empresa de las ventanas, propone una interfaz orientada a roles, que permite que el usuario vea la información y las tareas asociadas a su cargo dentro de la organización. “Esto incrementa la productividad y agiliza los procesos de decisión y colaboración entre áreas de la compañía”, asegura don Haidar (asegura, again... you know).
No muy lejos de las opiniones de Molter y Haidar llega esta otra. “El ERP está creciendo dentro de las empresas y se está convirtiendo en un ‘pulpo’, en la entidad que amalgama toda la información de la compañía, desde las centrales de telefonía IP hasta el CRM o business intelligence”, engloba Gustavo Viceconti, presidente de NeuralSoft, desarrolladora de Presea y una de las pioneras en Argentina a la hora de ofrecer ERPs bajo modalidad ASP (Application Service Provider, proveedor de servicios de aplicaciones), es decir, con las aplicaciones instaladas en las oficinas del proveedor y accedidas remotamente.
Y ya que hablamos de la modalidad ASP, Jorge Nigro, country manager de Datasul Argentina, no tiene dudas respecto de la evolución del ERP: “la tendencia mundial apunta hacia su venta como servicio (SaaS, Software as a Service)”. Para el ejecutivo, en el país “esto irá tomando cuerpo paulatinamente, pues queda mucho camino que recorrer en la venta de licencias de uso de modo tradicional”. De todas maneras, no pierde el optimismo: “seguramente las barreras culturales que hoy existen para contratar ERP como servicio -comunicaciones, seguridad, riesgo- se irán rompiendo”.
Y si alguien dice SaaS, no sólo Miguel Mateos reacciona de inmediato (* perdón por el chiste malo, pero era imprescindible, salió solo, si no lo hacía yo lo iba a hacer alguien más…digo *), sino también Enzo Puma, gerente de marketing de Sistemas Bejerman. “Las aplicaciones Web ya están presentes y el concepto SaaS es la mejor forma de acceder a nuevas aplicaciones de disponibilidad inmediata”, dice..(* bueno, oki... seguimos*).

Pregunta número 2:
¿Cuántas empresas todavía no tienen ERP en la Argentina y para cuándo se espera que se copen?

Aunque parezca increíble, sobre todo para los CIOs de grandes corporaciones (* que tal vez estén jugando golf a estas horas en lugar de estar leyendo este informe… ¡un horror! *), las empresas argentinas que carecen de ERP son muchas, pero muchas muchas Eeh !!!!.
La primera consulta abierta sobre software llevada a cabo por Evaluando ERP, autodenominado “Primer centro de Evaluación y Selección de Software de Gestión de América Latina” )*que nombrecito che*) detectó que “un importante grupo nuestros lectores no usan software de gestión empresarial (36%)”, según indica Daniel Aisemberg, presidente de Implanex, empresa que tiene a cargo esta evaluadora. “Relacionando esto con estudios realizados por consultoras dedicadas al análisis de mercados y con el hecho de que hay usuarios de Evaluando ERP que son consultores, se puede afirmar con poco margen de error que entre un 23% a 28% de empresas aún no cuentan con un sistema ERP como herramienta de gestión”, afirma.
Julio Lascorz, presidente de la AADS (Asociación Argentina de Dirigentes de Sistemas) y hasta hace muy poquito CIO de Laboratorios Casasco, explica que “todavía sigue habiendo resistencia por parte de las altas autoridades a elegir e implementar un ERP, pero tiende a ir disminuyendo”. ¿Esto es una nota escrita en 1997? No: realidad 2008 en la Argentina. “Ya ha pasado un tiempo más que prudencial para que los proveedores de ERP hayan logrado un producto sólido y estable, con lo que sumado a la búsqueda de estandarizaciones para evitar dolores de cabeza se irá adoptando ya en todos los niveles”, completa Lascorz.
¿Qué busca una empresa que aún no tiene un ERP? “A nivel funcional, buscan integración, normalización de procesos, generación de información para toma de decisiones, mejoramiento de las normas de control interno y respaldo para el crecimiento de la compañía a nivel de sistemas”, señala Marcelo DiChena, gerente general de MasterSoft, cuyas soluciones apuntan a las pymes. “En general buscan un socio tecnológico que le garantice una continuidad de servicios que respalde la inversión y acompañe el crecimiento de la compañía, con un producto flexible”, agrega.
Mariano Rodríguez Carniglia es director general de NetKey Solutions, un desarrollador de ERPs para pequeñas empresas y asegura que “las que aún no tiene uno, se enfrentan a la oportunidad de realizar la optimización de aquellos circuitos que siempre pueden mejorarse”. Sobre sus clientes potenciales, de la franja media y baja, Rodríguez Carniglia explica que “tiene mucho más ‘glamour’ trabajar con grandes marcas, pero existen empresas exitosas en las que una relación con un proveedor estratégico las ayuda a consolidar sus objetivos desde el soporte, la consultoría y la infraestructura”.

Para Gabriela Perret, directora general de Adonix, el conflicto no es que no se copen, sino que les faltan recursos. “En el caso de las pymes, el problema principal radica en que no cuentan con un respaldo financiero que les permita la incorporación de tecnología, además de carecer de una visión a largo plazo en estas cuestiones”. Por esto es que, según la especialista, “necesitan un proveedor que las acompañe económicamente, que entienda sus necesidades y se adapte a su realidad”. Perret concluye que “su complejidad es como la de una empresa grande pero sus limitaciones financieras y de recursos humanos son las trabas que encuentran para poder adoptar nuevas herramientas”. ¿Hace falta aclarar que Adonix se posiciona entre los world class? Mmmm… no, creemos que no.

Pregunta número 3:
¿En qué están invirtiendo las empresas que ya tienen su ERP implementadito y prolijito?


Que el ritmo no pare no pare no, que el ritmo no pare. “Entre agregados de módulos, migraciones de desarrollo a paquetes, de un paquete a otro o a nuevas versiones, la actividad es altísima: al menos entre el 60 y el 70 por ciento de las empresas siempre está haciendo ‘algo’ con el ERP”, apunta Ricardo Karaman, director de la consultora de mercado Trends Consulting.
Un grupo de CIOs reunido en la AADS, consultado específicamente para esta ocasión, determinó que entre las inversiones relacionadas con el ERP planeadas para el próximo año lideran las de interrelación con otros sistemas, como logística o producción. En segundo lugar aparecen los nuevos módulos y, en el tercer escalón, las mejoras o personalizaciones.
Si para muestra basta un botón, escuchemos a Sergio Corizzo, gerente de sistemas de información y tecnología de Prüne, que es usuario de Presea, de NeuralSoft, y que cuenta que los planes para el futuro próximo se abocan, más que nada “en aspectos relacionados con mejoras e integraciones y la expectativa de terminar algunas en 2008 y el resto en 2009”. Las mejoras consisten en optimizaciones de los procesos productivos en el sistema y “en la forma en que se guarda la información, tanto cualitativamente como cuantitativamente, ya que el volumen de generado es tan grande que es necesario empezar a filtrar antes de crearla y guardar sólo lo necesario, seleccionando campos, recortando tablas y optimizando los métodos de búsquedas”, describe. En cuanto a la integración con otros sistemas, “hay proyectos ya en curso y otros próximos a comenzar que tienen que ver con la integración del ERP con la seguridad de Windows y las redes de datos, con aplicaciones Web y con un sistema de estadística interno desarrollado específicamente para nuestro negocio”, enumera (*eehh tema aparte algun sistemita de descuento para quedar bien con las ladies nos vendria bien... digo... como insertando el tema, o sea, je*).
El objetivo, entonces, parece ser hacerle caso al primer Telefé que decía “juntos es mejor”. “Con un ERP, paquetes de Oficina (como Microsoft Office) y algún producto periférico bien integrado (para resolver necesidades muy específicas), una empresa resuelve el 99 % de sus necesidades funcionales de sistemas”, apunta DiChena, para luego aclarar que “la integración será un concepto clave para ‘expandir’ el área de cobertura de un ERP con otros productos relacionados”. Juan Ruggero, presidente de BAS (al que algunos conocen como Buenos Aires Software), se suma a la ola de explicaciones. “Si bien es relativamente fácil conseguir la eficiencia para cada uno de los procesos, es en la interrelación donde se producen los principales desafíos. Esto hace que el ERP deba abarcar, en lo posible, todos los procesos y no solamente la mayoría. El camino es hacia la inclusión o al menos integración de todos los procesos”.
“Una empresa madura mejora la calidad de su información y focaliza su inversión en business intelligence y web desk para mejorar los circuitos de información y la toma de decisiones”, señala Nigro-Datasul. “Esto es, incrementar la calidad de su información y el networking interno para tener una comunicación veloz y mucho más eficaz más un tablero de comando para tomar decisiones con información en tiempo real”, agrega.

Pregunta número 4: ¿Pasa algo con los sistemas ERP de código abierto?

A ver… tanto Linux en el mainframe… tanto código abierto de allá, código abierto de acá… tanto redes sociales… ¿Se está reflejando la tendencia hacia mirar con cariño las soluciones de código abierto en el mundo de los enterprise resource planning? “Los ERP de código abierto, aunque algunos ofrecen una aceptable relación costo-beneficio, aún no han sido adoptados por las pymes en la medida en que se podría esperar”, analiza concienzudamente Carlos Fontela, gerente de ingeniería de software de la consultora C&S. “Lo que ocurre es que mucha gente confunde libre (de código abierto) con gratuito. Y en el caso de los ERP libres, generalmente ocurre que no son gratis (como ocurre con OpenBravo, OpenXpertia)”, agrega.
Le permitimos seguir desplegando su conocimiento sobre el tema. “Si bien contamos con el código fuente, salvo que contratemos a alguna compañía que sepa desplegar estos ERP no vamos a tener éxito en la implantación”. La ventaja del código abierto es que la empresa paga la implantación, pero no queda atada al proveedor, ya que dispone de todos los fuentes necesarios para realizar modificaciones por su cuenta o encargarle a otro proveedor. “Este tipo de beneficios son las que una empresa puede considerar como punto a favor para evitar el vendor lock-in que se da con los ERP cerrados, y que muy probablemente no esté siendo considerada por las pymes”, completa.
A la hora de los bifes y las conclusiones, Fontela vuelve al mundo SaaS. “Como ocurre en otras áreas del desarrollo de software, también los ERP van a ir hacia un cobro por servicio, en vez del tradicional de cobro por licencias”.

Pregunta número 5: ¿Están maduros los ERP locales?

Karaman no deja ni un lugarcito chiquito para dudas. “Es el mercado más maduro de la Argentina, por historia y por la cantidad de ofertas disponibles”, dice el hombre, a quien no le tiembla el pulso a la hora de agregar que “en ningún otro segmento de aplicación se hacen tantas cosas como en el de ERP”. El hombre parece cruzarse una camiseta celeste y blanca en el pecho y continúa: “las empresas argentinas llevan 30 años haciendo ERP, lo llamaban software de gestión, es cierto, pero con esos productos se sentaron las bases de este mercado”.
Sergio Wainberg, director general de Softland Argentina, no deja pasar que “en el país somos muchos los proveedores locales que podemos exhibir años de actuación sólida en el mercado” (*o haber comprado esa actuación.. claro... pero vale... cambia el nombre no la esencia.. cierto ? bah... eso quiero creer*).
No todos deberían estar de acuerdo con esto. De hecho, no lo están. Si no me creen, escuchen a don Viceconti: “no podés llamar ERP a un software que hace la contabilidad, porque el concepto va mucho más allá de eso”. En ese sentido, el capo di tutti li capi en NeuralSoft asegura que “en Argentina todavía no se alcanzó la madurez” (*mira vos... eso es combativo.. caraxo*).
“No alcanza con cubrir funcional y técnicamente las demandas y necesidades de las empresas, se necesita desarrollar el nivel de servicios adecuado y responsable para lograr los objetivos esperados. El ERP sin estos conceptos hoy por hoy es un comodity”, se suma Carlos Oettel, gerente de atención y relación de TOTVS, que comercializa en Argentina la línea Microsiga Protheus (*atenti... ahora estan en ser uno Datasul y TOTVS... o sea, hay que sacar la fusion de las opiniones... que son mas las de Nigro por cierto*). “Los ERP que se ofrecen en la Argentina han madurado desde el punto de vista funcional, pero no muchos pueden presentar avances en aspectos tecnológicos (principalmente por la falta de inversión en I+D) ni una oferta integrada de servicios profesionales asociados: En estos dos últimos puntos creo que radica la debilidad de la oferta”.
¿Puntos medios? También tenemos. “Algunos sí están maduros y bastante, pero no todos”, dice, lacónico, Ruggero (logico.. dio suena logico*).
Puma lleva la discusión de la madurez a otro nivel. “El nuevo paradigma que supone SaaS va a obligar a los proveedores a desarrollar todas sus aplicaciones nuevamente. Ergo, al diablo con la madurez”. El hombre mercadeo de Bejerman saca pecho y provoca con cierto lenguaje burrero: “habrá que ver quien tiene el coraje de transitar este camino y quien se manca antes de salir de las gateras”.

Pregunta número 6: Hablando de madurez… ¿Qué onda las empresas usuarias?

“La madurez del cliente la mido por la cantidad de iteraciones que ha tenido su implementación”, dice Molter. No hace falta repreguntar, ya que ante la cara de “¿y cómo es eso?” que se le devuelve, el hombre sigue explicando: “a fines de los ’90 hubo un boom en Argentina respecto de los módulos básicos, lo que hace que, al día de hoy, la mayoría de los clientes estén haciendo su segunda o tercer ‘derivada’, algo que no está lejos de los parámetros que vemos en el resto del mundo”.
El hombre fuerte de la SAP local señala que a medida que las empresas son más pequeñas, el nivel se vuelve más básico. Sin embargo, se apura a aclarar que “tampoco entre las medianas hay atraso respecto de lo que se ve en los países más avanzados”. “Mantener un SAP no es algo sencillo, ya que requiere de gente capacitada y de mucha atención, pero la realidad es que si se cuenta con una infraestructura adecuada y se cumplen con todos los requisitos del fabricante, se tiene la estabilidad garantizada”, se suma a la charla José F. Uriburu, gerente de sistemas de Alpargatas.
¿Signos de madurez? “Hoy vemos que las empresas dedican más atención al análisis y evaluación de distintas alternativas”, tira a la mesa Oettel. ¿Por qué este muchacho piensa como piensa? “Las experiencias fallidas en sus propias empresas o en empresas conocidas hicieron que el proceso de evaluación y selección sea un trabajo más consultivo, tanto para las empresas que deben invertir como para los vendors”.

Pregunta número 7: ¿Cuál es el futuro de los desarrolladores argentinos de ERP? ¿Le temen al avance de los vendors globales sobre las empresas medianas de la región? ¿Serán los world class los únicos proveedores de ERP del futuro? (* atenti que acá hay tres preguntas, eh, así que dos están yendo de regalo *)

“Según resultados que se desprenden de estudios realizados por Adonix sobre la adopción de tecnología ERP en las medianas industrias, se demuestra que hay una clara tendencia a la adopción de soluciones world class”, dice Perret. Y no se queda solo con eso: “antes, la gran mayoría de las industrias argentinas contaban con softwares nacionales y desarrollos propios, pero tras años de crisis, las empresas comenzaron a innovar en sistemas de gestión para sostener el crecimiento en el tiempo y potenciarlo hasta optimizar al máximo sus beneficios”. Y hasta regala como corolario una explicación científica: “para Adonix, esta tendencia se debe a que los desarrollos propios se dejan de lado porque requieren una actualización permanente y las soluciones locales en general se limitan a resolver cuestiones contables y administrativas de baja complejidad”.
Por supuesto que los desarrolladores locales no se iban a quedar callados ante esto. Gabriel Boero, gerente general de Intersoft, creador de Aurus, está en el grupo de los que no se achican: “como política comercial, competimos con flexibilidad, tiempo de respuesta para adaptarse a los cambios del negocio de cada cliente, a las modificaciones regulatorias, a la integración de las operaciones, a los mergers, a las nuevas compañías, etc”. La empresa acaba de presentar Aurus ERP 4.0, la última versión, realizada mediante la metodología de calidad CMMi.
Para Wainberg, “los proyectos de los proveedores locales son, precisamente, locales (no localizados): estamos cerca de nuestros clientes, conocemos cómo se desarrolla y crece una pyme en Argentina, cuáles son sus necesidades de negocios... Somos interlocutores adecuados para las pymes”. Puma, por su parte, asegura que “la cantidad de implementaciones y la experiencia acumulada es un capital intransferible que las empresas globales en Argentina no tienen”.
Pero Haidar no se traga eso de que los world class tienen menos afincamiento telúrico que los locales. “Nuestros productos, que se comercializan hace 5 años en Argentina, van creciendo año a año en funcionalidad localizada”. El hombre de la empresa de las ventanas asegura que “el mercado local requiere mucha atención y seguimiento a normas impositivas, por lo cual existe un equipo de localización especialmente dedicado a este tema que asegura que tengamos la mayor cobertura funcional de la legislación vigente y una rápida respuesta cuando surgen nuevos requerimientos”. Igual, no se guarda el palito: “de todas maneras, hay muchos módulos de un ERP que no son alcanzados por requerimientos de legislación local, y aquí es donde un software de calidad clase mundial, tienen una enorme solidez y ventaja”.
“Los world class como Oracle, por su visión, capacidad financiera, niveles de soporte, esfuerzo en investigación y desarrollo, alcance global, madurez de los productos, y referencias, entre otras características, son los que a futuro ofrecerán las mejores opciones a los clientes”, asegura Agustín Daverio, Principal Sales Consultant de Oracle.
“Posiblemente, a nivel local seguirán existiendo los proveedores para empresas más pequeñas”, cede (*pero poquito... vio ?*).

Pregunta número 8: ¿Qué tan cerca le pegan los world class cuando apuntan a una pyme?

DiChena da su visión: “una pyme en Argentina es una compañía que cuenta con un parque instalado entre 5 y 150 puestos de trabajo. SAP u Oracle son productos orientados al mercado corporativo y en especial a empresas con presencia mundial. Ningún producto local puede competir seriamente con esos productos en el segmento de las grandes compañías. Son productos de clase mundial que traen “propuestas para pymes” desde mercados donde una pyme es una compañía con 600 puestos de trabajo y presencia muy fuerte en varios países (Europa) o estados (Estados Unidos)”. El capo de MasterSoft toma un poco de aire y sigue: “la relación costo-beneficio que puede ofrecer a una pyme un producto local es muy superior a la que logran los productos de clase mundial”. Incluso, da como ejemplo que su propia empresa tiene cuatro instalaciones en las que una filial local o una subsidiaria de una multinacional que utiliza productos de clase mundial, instaló un ERP local, porque los costos de implementar el world class eran demasiado altos y no justificaban el esfuerzo por el tamaño de la compañía en este terruño.
Ruggero tampoco escatima palos. “No es suficiente con crear propuestas económicamente viables. Si bien es cierto que todas las empresas tienen básicamente las mismas necesidades, es muy diferente la forma en que se gestionan. En este caso, al menos, ¡El tamaño sí importa!” (* momento para que más de un lector masculino se sonroje *). El máximo personaje de BAS agrega que “las pymes tienen menos niveles de decisión y sus funcionarios manejan mayor diversidad de temas. Al tratar de usar un ERP de tamaño inadecuado, algunos fracasan estrepitosamente y otros se resignan a ser menos eficientes, lo contrario del objetivo buscado”. ¿La conclusión del muchacho? “Todavía no encontraron el camino”.

Pregunta número 9: ¿Qué tan satisfechos están los usuarios con el ERP que ya tienen?

La encuesta de Evaluando ERP muestra que si bien casi el 90% de los que respondieron muestra satisfacción con los productos en tanto que alrededor del 23% no está satisfecho con la empresa implementadora. Guau. “Esta situación puede ser originada por diferentes causas: deficiencias en la administración y gerenciamiento de proyectos tanto del implementador como de la empresa cliente; falta de capacitación sobre los productos que los implementadores instalan; poco conocimiento de los implementadores sobre el negocio de sus clientes; expectativas del cliente por arriba de los resultados esperados…”, hace una listita macabra Aisemberg.
Karaman afirma que se da con mucha frecuencia que una empresa cambie el paquete que está usando por otro, aunque señala que esto no quiere decir, necesariamente, que haya una insatisfacción. “La oferta es muy grande y la agresividad comercial, muy alta”, explica.
En el caso de Alpargatas, la satisfacción con SAP (el ERP desde 1998) ha sido plena. “Cada vez que se presenta un nuevo desafío de negocios, como cambios en la modalidad de ventas, en la metodología de producción o en los escenarios de operación, se muestra como una plataforma flexible y mantiene la confiabilidad de la plataforma de base”, destaca Uriburu. El hombre tiene 30 años en el mercado y 7 en Alpargatas y es la segunda instalación de SAP con la que se cruza en su carrera. “Incluso, cuando tuvimos problemas financieros de público conocimiento, en 2001-2002, trabajamos durante casi tres años con hardware heredado y con el producto mantenido por el fabricante, hasta que pudimos retomar el ciclo de mantenimiento estándar”, recuerda.
Gustavo Sgromo, gerente de administración y finanzas de Interbanking, una empresa que brinda soluciones electrónicas de gestión de tesorería para empresas y de compensación de fondos de alto valor para bancos y otras entidades financieras, dice que está contento con su BAS CS, de Buenos Aires Software, “porque satisface todas nuestras necesidades y por el servicio pos venta”.
Sobre la insatisfacción con los implementadores, Haidar levanta su dedo índice y advierte: “los antecedentes del implementador, que debe acreditar experiencia en el producto, el soporte metodológico y los recursos humanos calificados, son elementos muy importantes”.

Pregunta número 10: ¿Qué conviene, una solución vertical o una cross?

“Las empresas enfocan cada vez más sus pedidos en la industria a la cual pertenecen”, dice Daverio y no le tiembla el pulso. Wainberg agrega que “vamos hacia sistemas más verticalizados, que agregan mayor valor a los clientes derivado de más experiencia en áreas específicas”.
Boero sostiene que “el ERP debe dirigirse a ser una herramienta que mejore la distribución de la información y la focalización de la gestión de cada negocio vertical. Y de esta manera, favorecer la toma de decisiones estratégicas del mercado específico”.
Incluso se puede decir que hay desarrolladores que apostaron a la verticalización como forma de vida. “Nuestra estrategia comercial frente a los world class es, desde hace ya varios años, la verticalización de nuestra solución de Producción y Costos. De esta manera, proponemos un producto con alto valor agregado que permite integrar todas las gestiones en un único ERP”, apunta Daniel Siconolfi, director de tecnología de Ardison Software & Consulting, para quien “esto nos ha permitido posicionarnos exitosamente en mercados tan distintos como el vitivinícola, el avícola, el frutícola o el farmacéutico, entre otros” (*a mi me impresiono el etilico de esta gente... digo por lo de bodegas... aunque despues no comparten mucho... en fin*).
Un ejemplo: Gustavo Páez, gerente de sistemas de la red de concesionarios automotores Grupo D’Arc, cuenta que la empresa posee dos soluciones específicas del rubro, AutoDealer y Quiter, “ porque cumplen con las necesidades puntuales de nuestro negocio”. Así de simple y remata la idea.

Pregunta número 11: ¿Es SOA el certificado de defunción de largo plazo del ERP?

Duda mortal. Mientras muchos tratan de entender de qué se trata SOA(*o como repetir la sigla cada veintitres palabras en una mis inspiración, o sea*), otros se empiezan a preguntar si invertir en esta nueva arquitectura no significará, al cabo de unos años, tirar a la basura todo el dinero acumulado en el ERP. Tranquilos, muchachos, que no es tan así la cosa.
“SOA es el habilitador que lleva al ERP al nuevo mundo de los procesos, que rompe las fronteras que conocemos”, señala Molter, para quien “una empresa que decide ingresar en el mundo SOA es porque ya tiene una cierta tecnologización y una madurez en sus procesos”. En la misma tesitura se ubica Daverio. “SOA, como componente de las soluciones de middleware, permite a las compañías una nueva manera de construir e integrar sus aplicaciones. su utilización agrega valor en el proceso de mejorar la integración y la flexibilidad entre ERPs existentes y otros ‘legacy’”.
SOA y ERP, entonces, no son enemigos. Si no más bien todo lo contrario. “Una forma de evaluar el valor de SOA, y su fortaleza en la vinculación con el ERP, es a través del esfuerzo mutuo que nace entre las áreas de negocios y de tecnología en las empresas, hasta hoy compleja”, agrega el ejecutivo de Oracle.
Sin embargo, el camino no parece ser tan sencillo. “SOA sigue siendo para muchos de los responsables informáticos un esquema al que resulta difícil asociarse”, señala Lascorz, para aclarar sin intermediarios que “no se trata de software o de un lenguaje de programación, sino de un marco de trabajo conceptual que permite a las organizaciones unir los objetivos de negocio con la infraestructura de TI integrando los datos y la lógica de negocio”.

A modo de conclusión… Por el mismo precio… ¡Les damos las respuestas!

- ¿Hacia dónde va el ERP?
Desde el punto de vista funcional, romperá las fronteras de la empresa, reflejando los procesos de negocios de punta a punta, incluyendo proveedores, clientes y otras entidades participantes (como los bancos). También alcanzará cualquier tipo de dispositivo y será la plataforma base para todas las soluciones de negocios (business intelligence, CRM, etc).
Desde el punto de vista comercial, se espera un mayor crecimiento del esquema SaaS (Software as a Service), una tendencia global que tiende a dejar de lado el viejo planteo de venta por licencias.
- ¿Cuántas empresas todavía no tienen ERP en la Argentina y para cuándo se espera que se copen?
Una de cada tres empresas en Argentina no tiene ERP. Se están copando en este preciso instante (*grazia a Dioó*).
- ¿En qué están invirtiendo las empresas que ya tienen su ERP implementadito y prolijito?
“La” inversión en este momento es la integración de aplicaciones. También se ve mucho movimiento de business intelligence ligado al ERP.
- ¿Pasa algo con los sistemas ERP de código abierto?
Por ahora, naranja.
- ¿Están maduros los ERP locales?
Imposible resumirlo mejor que Ruggero: “algunos sí están maduros y bastante, pero no todos”.
- Hablando de madurez… ¿Qué onda las empresas usuarias?
Entre las grandes, el ERP ya está maduro. Las medianas recién están haciendo sus primeras armas y las más chicas difícilmente se las estén arreglando como corresponde. Sin embargo, parece ser que las empresas argentinas no están lejos de los parámetros internacionales en este sentido.
- ¿Cuál es el futuro de los desarrolladores argentinos de ERP? ¿Le temen al avance de los vendors globales sobre las empresas medianas de la región? ¿Serán los world class los únicos proveedores de ERP del futuro?
El mercado es tan grande y diverso que, por el momento, es una locura pensar que no hay lugar para distintos tipos de jugadores. Lo que sí, la oferta es muuuuuy amplia, así que tiene que tender a concentrarse un poco.
- ¿Qué tan cerca le pegan los world class cuando apuntan a una pyme?
Por más que no le guste a nadie (* bah, “a nadie”… calculo que a Oracle o a SAP sí les gusta *)… se están acercando…
- ¿Qué tan satisfechos están los usuarios con el ERP que ya tienen?
Bastante satisfechos con el software, bastante poco satisfechos con los implementadotes. Igual, se ve una alta rotación de un paquete a otro (*en serio ?.. bue *).
- ¿Qué conviene, una solución vertical o una cross?
Aquí la tendencia es clarísima: se viene la verticalización.
- ¿Es SOA el certificado de defunción de largo plazo del ERP?
No necesariamente. Por lo pronto, SOA puede considerarse como el “habilitador” para hacer evolucionar al ERP al nuevo mundo de los procesos de negocios extendidos.
Hemos dicho... ahora digan ustedes.. hagan mucho bombo con el informe.. que nos estan saliedo bonitos. Besos
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