¿Qué Software es apto para su empresa?

Acceda a nuestros evaluadores

Los problemas se resuelven en los términos que se plantean. Enfrentar la realidad siempre se hace desde algún modelo mental que es el que determinara cómo se piensa una situación dada. En ese modelo esta el análisis y el tipo de respuesta.

Cuando operan fuerzas vigorosas sobre un sistema, el mismo tiende a desestabilizarse y, obviamente tratara de mantener su equilibrio.
Se puede estabilizar o se puede romper. Algunos sistemas privilegiados se autoorganizan en un nuevo equilibrio. Pero esto es cibernético y también mecánico.

De todos modos, ¿Qué pasa con las personas metidas en el medio? Las personas cuando sucede esto, tienen la vivencia de crisis. Y qué hacen las personas con la vivencia de crisis? Intentan ajustar todas las variables que les “parecen” para sostener el equilibrio. Remanido el símbolo chino de crisis, suman dos ideogramas: el de peligro y el de oportunidad. Pero la persona en crisis difícilmente vea la oportunidad. Pensar en crisis no permite pensar en cambio; la percepción del peligro hace que se recurra a más de lo mismo, esquemas y modelos que dejaron de funcionar, por eso hay crisis.

Definir crisis implica primero pensar si hay un momento posterior o no hay un momento posterior. Si no lo hay, no hay problema; hay una realidad que requiere desarticular las variables intervinientes hasta el momento de la percepción de la crisis desarmando, así, la estructura preexistente. Si la variable es externa y, por tanto no controlable, liquido todo y no tengo más el problema: Tendré otras cosas, pero no el problema; se salta a otro estadio o situación.

La percepción cognitiva de crisis es cuando se ve que los fines y objetivos están amenazados; se siente una fuerte compulsión por hacer algo, urgencia por resolver sin saber qué acción tomar ya que actúan diversos factores difíciles o imposibles de regular. Es difícil hacer una evaluación porque la información con que se cuenta es insuficiente y aumentan significativamente las tensiones con el entorno.

[Nota de la redacción: recomendamos complementar la lectura con “El galimatías de la gestión de talento en épocas de crisis]

Cada sistema económico de servicios, de extracción o de producción tiene su propia lógica que implica una estructura organizativa, una práctica de dirección y un ideal organizacional sustentado en un conjunto de valores. Esto son ideas que son sostenidas como verdades y que son estimadas como positivas y reales.

Junto con la onda expansiva de la globalización, surge un modelo de gestión de las grandes empresas que supera arrasadoramente con todo lo anterior y determina un cambio paradigmático que es pasar de la organización por objetivos a las organizaciones centradas en los valores. Es el modelo de “Búsqueda de la Excelencia”

El modelo de la excelencia apunta a personas que quieran ser partes de un todo, puedan tener la oportunidad de destacarse, de darle un sentido a su vida, necesidad de referentes estables, sentirse necesario y compartir valores, creyéndose y sosteniendo que, mediante la empresa, el individuo se puede convertir en el mismo. La sociedad industrial se basaba en el control y la disciplina; la sociedad posmoderna en la gestión. Hay un pasaje de un capitalismo industrial a un capitalismo financiero; el valor es el conocimiento y la coordinación de diferentes saberes, se gestiona por adhesión. Ha sido el pasaje de un modelo de gestión tayloriana, y ahora convertida en una gestión axial (centro valorativo, eje de núcleo de valores) Valor como algo deseado, preferido, estimado y compartido por todos en la Empresa.

Una empresa, un negocio, una organización etc., implica esfuerzos compartidos en pos de, ya no de un objetivo, sino a una Misión que tiene que ver con una Visión. Pero siempre veremos un proyecto, condiciones materiales, una estructura, interacciones, condiciones que pautan las participaciones, sistema de conducción, alguna lógica estructural.

Liderar en un contexto en desarrollo y crecimiento, con una clara Visión que permita acciones con clara orientación a los valores de la Empresa es una cosa. Liderar en situación de crisis es otra. Durante el éxito, las soft competences (competencias personales, no técnicas), son soft. Durante la crisis, se convierten en las core competences (competencias centrales) de la Organización.

Cuidar, proteger, blindar, lo que son las core competences, que son las habilidades o valores transversales a la organización y que sólo pueden serlo a partir de las personas que la integran. Roto el modelo de estabilidad y crecimiento sostenido, se requiere organizarse para la crisis; no para detenerla, sino para profundizarla hasta el límite de la supervivencia.

No es posible cambiar solamente con ajustes. Es necesario un rediseño organizacional con asignación de nuevas responsabilidades, nítida definición de roles en todos los niveles, controles exhaustivos y garantizar comunicaciones constantes e inmediatas. Esto es no permitir la inundación de sentimientos angustiosos que son paralizantes. Y lo mas importante, detectar los lideres y seguidores capaces de estos desafíos. Definiciones de liderazgo hay muchas, tantas como autores y libros se hayan ocupado del tema. Pero cuáles son las competencias que debe tener un líder para administrar la crisis? Son las mismas competencias necesarias para realizar un proceso de cambio.

Administrar la crisis es lo mismo que administrar un proceso de cambio. En esta situación lo que se ha llamado Inteligencia emocional es fundamental, ya que al enfrentar situaciones de alto contenido emocional para los participantes, el proceso deberá poder administrar sus propias emociones. Esto es darse cuenta y reconocer qué le pasa, tomando distancia de los otros, para luego poder entender qué les pasa.

Es habitual que los responsables de alguna búsqueda de personal objete a los candidatos que han cambiado en su historia de empresas, y que no decir si se ha dado el pasaje por diferentes segmentos de la economía. La estabilidad se considera un valor importante ya que se supone que la persona será un recurso que agregará valor a la Empresa. Esto es, ahora, extemporáneo. Agilidad, destreza y entrenamiento en el afrontamiento de situaciones de cambio son competencias ineludibles en cualquier persona con responsabilidad de liderar un equipo. No alcanza con conocer, no es suficiente con el escritorio. Las competencias son habilidades desarrolladas en algún trabajo; en las crisis las competencias son las habilidades desarrolladas en la vida.

Para transitar la crisis se requiere saber cambiar, es la única posibilidad de ver las oportunidades.

Daniel Codner,
Codner y Co. Capital Humano para Tecnología (www.codner.com.ar)

 

¿Qué Software es apto para su empresa?

Acceda a nuestros evaluadores

Suscríbase a nuestras novedades

Suscríbase a nuestras novedades

¿está interesado en nuestros contenidos de ERP? Suscríbase para nuestros newsletter y no deje de estar informado.

¡Listo, ya está suscripto!

Share This