La gestión de aprovisionamiento se considera hoy en día una parte estratégica del negocio, y requiere una óptima planificación para alinear las estrategias y sincronizar los esfuerzos para una mejor coordinación proveedor-cliente. Las mejores prácticas reconocidas en este ámbito las veremos a continuación.

Inclusión de la gestión de aprovisionamiento en la planificación estratégica de la empresa

La gestión de compras representa un alto porcentaje en los costos de la organización (desde un 30% y hasta un 80% en industrias tales como automotriz y químicos), por lo cual, hoy día, se considera parte fundamental del negocio. Además, está incluida dentro de la estrategia de la empresa como una herramienta clave para sostener y mejorar la competitividad.

En este ámbito, la gran escuela ha sido la industria japonesa que ha desarrollado métodos productivos y altamente eficientes, a través de la gestión estratégica del aprovisionamiento, la que debe estar integrada en la planificación estratégica de la empresa para lograr una alineación con los objetivos de negocio.

Buen conocimiento de las estrategias del negocio

La dirección del área de abastecimiento necesita conocer a fondo la estrategia del negocio, así se logra seleccionar la gestión que más coadyuve con el logro de los objetivos estratégicos de la empresa. Es decir, que las prioridades competitivas de la función de abastecimiento (costos, calidad, flexibilidad, niveles de servicio de los proveedores) deben seleccionarse y responder alineadamente en función de la estrategia de competencia del negocio (diferenciación, producción a bajo coste, etc.).

Medición de desempeño en función de la contribución a los resultados del negocio

La relación entre una buena gestión de compras y los resultados del negocio ha sido demostrada específicamente. Su contribución se ve reflejada sobre indicadores tales como ROA (Return On Assets – Rentabilidad en activos), margen bruto y cuota de mercado, que se ven mejorados con una óptima gestión de aprovisionamiento.

Investigaciones realizadas en empresas líderes en sistemas de medición para áreas de compras y suministros, han arrojado las siguientes mejores prácticas:

  1. La medición del desempeño de compras y suministros debe estar verticalmente alineada con los objetivos corporativos y horizontalmente con las Unidades Estratégicas de Negocio (SBUs).
  2. La medición del desempeño de compras y suministros debe quedar vinculada estrechamente a incentivos basados en el desempeño del negocio.

Planificación formal a largo plazo

La planificación a largo plazo, o plan estratégico de compras, es vital para enfrentar la abrumadora presión competitiva que ejercen los mercados en la actualidad. Los gastos deben ser gestionados estratégicamente para lograr ventajas competitivas. El primer paso es lograr que la estrategia de suministros esté integrada al plan de negocio. Este plan a largo plazo debe contemplar:

  1. Factores tales como nuevos productos, adquisiciones, desinversiones, fusiones y expansiones deben ser considerados en el proceso de planificación
  2. La estrategia de compras debe soportar los objetivos de eficacia operacional
  3. Métricas financieras para medir desempeño de compras y de los proveedores.

Asimismo, el plan debe cubrir un horizonte de 4 a 5 años, capacidad de pronóstico, relaciones colaborativas con proveedores, alianzas, relaciones de largo plazo con proveedores, visión de oportunidades y reflejar conocimiento de la industria.

Fuente: Guía para ser más competitivos a través de la logística, Golbalog

Adaptado por División Consultoría de EvaluandoSoftware.com

 
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