Es muy común desde hace muchos años hablar del ERP como “Killer Application”, que significa esto, es muy simple.

En esta columna, tratare de explicar las “pequeñas” diferencias entre el ERP y los sistemas que no debieran ser parte del ERP, a los cuales titularemos NotERP.

Quienes nos hemos dedicado a partir de la década de los 80’ a construir un ERP para medianas y grandes empresas, nos dimos cuenta que era necesario construir una plataforma de desarrollo, previo paso por el software de base, el paso directo a lo que es llamado hoy día Framework.

El hecho de trabajar con un diccionario de datos y una plataforma de desarrollo, crea la sensación de que todo es posible en el mundo de las aplicaciones, máxime si esa libertad de generación de tablas, registraciones, reportes y reglas de negocio es licenciada a los clientes con la compra del ERP.

Hasta ahí, es cierto, hasta le podemos agregar valor cuando mencionamos que a todo esto no debemos olvidar que las nuevas aplicaciones serán construidas en la misma plataforma que el ERP estándar, y cualquier nueva versión tendrá en consideración todas las modificaciones del cliente sin “romper” nada o poco.

Pero lo que deja en evidencia esta mecánica de trabajo es la simple visión de la realidad cuando nos comparamos con los especialistas en otro tipo de aplicaciones o negocios periféricos o lindantes al ERP.

Ejemplos simples de ello son aplicaciones menores como la impresora fiscal, factura electrónica, el manejo de una colectora de datos, la emisión de soportes magnéticos, hasta las mismas depuraciones del ERP (dado que con su alto nivel de flexibilidad hacen imposible el desarrollo de un estándar).

Ejemplos más complicados, que en si son un mundo en sí mismos, son el CRM (Customer Relationship Management), MRP (Manufacturing Resource Planning), Tableros de comando (Balanced Scorecards and Dashboards), BI (Business Intelligence), WMS (Warehouse management system), BPM (Business Process Management), Preventa Móvil, Punto de Venta, etc.

Al fin y al cabo, cada uno es especialista en su tema. Quienes hacen ERP conocen y respiran aplicaciones comerciales, contables e impositivas. No son especialistas en otros temas a menos que el negocio así lo requiera, ya sea desde verticalizar modelos comerciales hasta la generación de nuevos módulos.

La realidad es que en casi todos los aspectos, la creación de nuevos horizontes en el mundo de sistemas, depende en esencia de quienes trabajan codo a codo con los clientes, ya sea implementando (consultores) o vendiendo (comerciales). Ambos tienen un perfil comercial – contable – sistemas, por lo tanto es poco probable que al adentrarse en temas que escapan a la naturaleza del ERP lo hagan tan bien como lo desarrollaron a él, y aunque reproduzcan modelos y sistemas al mejor estilo “Benchmarking”, pocas ganas tendrán de venderlo y/o implementarlo debido a su preparación y experiencia. Solo formaran parte de su oferta comercial, de alguna gacetilla de prensa o algún caso de éxito, para pasar luego al lugar del “código que no se toca”, ya que el NO vender significa también NO mantener y NO crecer.

Pero peor aún, será la experiencia de enfrentar a los clientes una vez vendida estas soluciones, cuando el cliente conocedor (en plena etapa de relevamiento detallado) se sorprenda ante el desconocimiento del consultor sobre el glosario y la terminología empleada tanto por el sistema como por quienes implementan, o bien, si el cliente tampoco conoce a fondo del tema, cuando compare contra sus contactos que hayan implementado una solución – tal cual suena esta palabra – por especialistas.

Dario L. Cukier – Director Dot Gestion. www.dotgestion.com

 
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