La evaluación y selección, con posterior puesta en marcha de un sistema ERP se transformó en un proceso profesional que requiere de preparación por parte de quienes tienen a cargo un proyecto de esta magnitud.

Como dice Fernando Martín en su libro Gestión de Sistemas ERP “Todas las organizaciones de hoy en día requieren de software para resolver las tareas necesarias para la concreción de sus objetivos. Las pequeñas podrán ayudarse con herramientas de Office; las medianas-chicas con software para asistir en funciones específicas como liquidar sueldos o contables, es decir soluciones funcionales, y las medianas-grandes y las grandes, en la mayoría de los casos requerirán de un ERP. Por lo tanto la tarea de seleccionar software no es ni será algo poco común entre los administradores. Pero cuando se selecciona un software para la gestión empresaria, y fundamentalmente cuando se trata de un ERP, no sólo se está involucrando en la decisión la calidad y costos de la inversión sino que se está tomando una decisión de cómo será el diseño de la organización en los días por venir”.

La selección de un Sistema ERP involucra la solución a un problema de negocio ya que de éste dependerá en gran medida:

  • Cuáles serán las posibilidades para coordinar las distintas áreas de un negocio.
  • La posible forma en la que se estructurarán los procesos,
  • La posibilidad que tendrá la organización para que el flujo de información sea efectivo.
  • El posible conjunto de reglas internas y externas que el negocio establezca.
  • El conjunto de tareas que serán asistidas por computadora.
  • La calidad de información para la toma de decisión y el control.

La necesidad de evaluar software surge cuando la organización por algún motivo cree que el actual sistema ERP o el conjunto de los diferentes sistemas en funcionamiento (o sistemas heredados) ya no son útiles para cumplir con la misión de la organización o simplemente no dan garantías para continuar con el negocio a largo plazo. Esto significa que no se trata de un conjunto de tareas espontáneas o de un proceso no relevante.  Es decir que cuando se comienza a evaluar software es que hubo un conjunto de ideas previas que funcionaron como disparador.

¿Qué es la evaluación y selección?

El objetivo del proceso de selección es encontrar el producto de software adecuado tanto tecnológica como económicamente y que a su vez haga viable un determinado diseño de negocios.

Es importante destacar que “hacer viable un determinado diseño de negocios” es la clave del enfoque que se dará a la selección. Porque si hacer viable un determinado diseño de negocios significa hacer re ingeniería de procesos en simultáneo con la implementación de software es evidente que el proyecto tiene altísimo riesgo de no concluir. Varios ejemplos dan prueba de esto.

Si, en el otro extremo, hacer viable un determinado modelo de negocios significa adecuar el software a las prácticas de la organización, también existen altísimas probabilidades de que el proyecto jamás termine o, en todo caso, termine abruptamente por falta de recursos.

Cuando una empresa compra software desarrollado, está eligiendo tanto funcionalidad como conocimiento (Know How) de la industria que está embebido en ese producto. Ese Know How se lo conoce como las prácticas generalmente utilizadas. Por lo tanto como el proyecto tiene que compatibilizar ambos elementos, hay un proceso de adaptación mutua. Es decir que el software se adapta a ciertos procesos de la empresa y la organización adopta cierto know how del software. De manera que hacer viable un determinado diseño de negocios encuentra un significado más amplio entre lo que se hace, lo que se quiere hacer y lo que se debe hacer.

 
Share This
Suscríbase a nuestras novedades

Suscríbase a nuestras novedades

¿está interesado en nuestros contenidos de ERP? Suscríbase para nuestros newsletter y no deje de estar informado.

¡Listo, ya está suscripto!