Durante los últimos años, el mercado y los modelos de negocio han venido sufriendo profundos cambios debido al crecimiento del comercio electrónico, a las optimizaciones paulatinas de los costos de almacenaje y distribución y a una mayor eficiencia en la logística urbana.

Estos cambios se debieron, en parte a la aplicación de las nuevas tecnologías a la logística, los almacenes automáticos, los sistemas semiautomáticos de manutención y la modernización de los sistemas de estanterías.

El volumen de negocio del comercio electrónico continúa presentando importantes cifras de crecimiento cada año, incluso en países fuertemente afectados por la crisis económica, y con porcentajes de crecimiento a nivel mundial todavía mayores en países con economías emergentes.

La posibilidad de llegar a clientes de todo el mundo está transformando los modelos de negocio, y especialmente los mercados B2C (Business-to-Consumer), que ya no pueden limitarse a los modelos clásicos, donde se procuraba que un número reducido de productos obtuvieron la mayor popularidad posible y, con ello, un mayor número de ventas.

Ahora, en los tiempos modernos de Internet, tiendas online, redes sociales y recomendaciones entre consumidores, la venta de muchos productos minoritarios diferentes está demostrando un potencial económico que, en determinados sectores, puede llegar a superar al modelo clásico de mercado de masas. Y este fenómeno es el que se conoce como la “Long Tail”.

Qué es el long tail

El término “Long Tail” (larga cola o larga estela) es un término que en estadística se refiere a la parte de una distribución que se aleja de la zona con mayores frecuencias. Pero se popularizó en el ámbito de la logística y los modelos de negocios en el 2004, a partir de un artículo de Chris Anderson para la revista Wired Magazine, y que más tarde daría lugar a su libro “The Long Tail: Why the Future of Business is Selling Less of More”.

Si nos fijamos en la figura, donde en el eje horizontal se representan las diferentes referencias disponibles en el almacén, y en el eje vertical las ventas de cada una de esas referencias, podemos ver que un número reducido de referencias representan los productos más vendidos (parte azul), considerados individualmente, y en general también tendrán asociado un mayor nivel de rotación en el almacén.

En cambio, la parte naranja representa el resto de referencias que, individualmente, tienen un número de ventas mucho más reducido, y posiblemente un nivel de rotación más bajo en el almacén. Es esta parte la que representa la “Long Tail”, y que debe su nombre precisamente a la forma de la curva.

Lo importante es que, si tenemos en cuenta que el área de la curva representa el total de ventas, una “Long Tail” puede tener un área que supere a la cabeza (parte azul). Y esto resume lo que está revolucionando los mercados.

Implicaciones de la “long tail” en el almacén

Es evidente que los modelos de negocio “Long Tail” sólo son viables a medida que los costos del almacenaje y de la distribución logística son más asequibles para hacer llegar los productos minoritarios al consumidor. Esto impone unas exigencias mucho más altas a la hora de optimizar los almacenes y los sistemas de estanterías que se instalen.

Manejar mayor diversidad de referencias y, con ello, características de productos muy variadas, requiere instalar estanterías de la máxima calidad, que aseguren dar servicio a las necesidades presentes y futuras del almacén.
Mayor número de referencias implica tener que optimizar al máximo el espacio de almacén, con entreplantas o altillos, pasillos elevados o sistemas de almacenaje de alta densidad, como almacenes autoportantes y almacenes automáticos con transelevadores.

Dar servicio a las ventas de comercio electrónico impone también maximizar la productividad de los almacenes en las tareas de manutención, tanto los automáticos, como con miniload para cargas ligeras y sistemas semiautomáticos que agilicen las tareas de picking.

Combinar el almacenaje de pocas referencias con mucha demanda, y gran variedad de referencias con poca demanda individual, implica también combinar eficientemente diferentes sistemas de estanterías metálicas en un mismo almacén, y diseñados para optimizar el espacio en función del nivel de rotación de los productos. Sistemas de paletización LIFO, como las estanterías para paletización compacta (también llamada paletización drive-in o paletización por acumulación) y la paletización push-back, ahorran la necesidad de pasillos entre palets para aquellas referencias con menor nivel de rotación.

Por otro lado, la paletización convencional asegura un acceso directo a cada referencia, mientras que la paletización FIFO, con sistemas como la paletización dinámica, permite eliminar pasillos sin renunciar a altos niveles de rotación.

Fuente: ATOX, Sistemas de Almacenaje

Adaptados por la División Consultoría de EvaluandoERP.com

 
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