La marcha del mundo hacia la mayor sustentabilidad de productos y un servicio ecológico está ganando fuerza y velocidad. Ningún fabricante, distribuidor o prestador de servicios de América Latina, con aspiraciones de internacionalización, quedará libre de este fenómeno debido a su gran alcance. Por eso precisa comprender más y mejor la huella ambiental de sus productos y servicios: desde las materias primas hasta la fabricación y distribución y final del ciclo. ¿Cómo puede ayudar el ERP (Enterprise Resource Planning)?

La huella de carbono

Evaluar la huella de carbono de un producto o servicio ecológico requiere del uso de distintas formas de recolectar, calcular datos y explotarlos en un ERP (Enterprise Resource Planning). Según la norma PAS 2050, hay dos tipos de datos básicos necesarios para calcular la huella de carbono: los datos de la actividad y los factores de emisión. Los datos de la actividad incluyen todos los materiales y las cantidades de energía que conforman el ciclo de vida del producto. Los factores de emisión proporcionan la conexión que convierte a los materiales y las actividades en las emisiones de GEI resultantes. Los datos pueden provenir de datos primarios o secundarios. Según la norma PAS 2050:

Los datos de actividades primarias son las mediciones directas que se realizan internamente o por un tercero en la cadena de suministro sobre el ciclo de vida de un producto o de un servicio ecológico en particular.

Los datos secundarios son aquellas mediciones externas que no son específicas del producto, sino que representan una medida general o promedio de procesos o materiales similares; por ejemplo, los informes o datos agregados de la industria provenientes de una asociación comercial, tal como la base de datos de ecoinvent del Swiss Centre for Life Cycle Inventories o el enfoque de evaluación del ciclo de vida de la Carnegie Mellon University.

Recopilar datos de actividades primaria

Existen múltiples métodos para llegar a estos datos de un servicio ecológico y documentarlos en el ERP (Enterprise Resource Planning). Algunos son:

El enfoque descendente

Este se origina en la perspectiva de uso de la energía y los materiales que se deben asignar en toda la empresa. Se cuenta el uso del carbono desde arriba a través de la descomposición sistemática y la asignación de los datos empresariales hacia los niveles más bajos: productos individuales y servicios. Por ejemplo, una empresa tiene una cuenta de electricidad por toda la que se utiliza en un depósito. Con este enfoque se toma la electricidad total consumida y se le asigna a un producto o SKU (Stock Keeping Unit en inglés) individual según varios factores como peso, masa u otros criterios acerca de los productos que están almacenados en ese depósito. Los datos resultantes de este enfoque por lo general están disponibles.

Enfoque ascendente

Este proviene de la suma del uso de carbono en actividades individuales y se concentra fundamentalmente en materias primas y listas de materiales de productos. Utiliza los datos sobre las materias primas recolectados directamente dentro de la empresa, tales como la cantidad de plástico en los envases de yogur o la cantidad de agua en una bebida gaseosa, y se multiplica por el coeficiente de emisión del recurso. Este enfoque por lo general cubre solo materias primas y fabricación, por lo que se necesitan otros enfoques para las etapas de uso y eliminación. También se sustenta en fuentes de datos externos confiables para los coeficientes de emisión, lo cual puede no entregar los datos en el nivel de detalle requerido. Sin embargo, su almacenamiento es soportado por la mayoría de los ERP (Enterprise Resource Planning).

A pesar de que existen diferencias entre las industrias, el ecoetiquetado requiere de una combinación de estos dos métodos en distintos momentos del ciclo de vida. Una consideración clave que debe resaltarse con respecto a estas dos maneras de recopilar datos es la diferencia entre el consumo teórico de los recursos y el consumo real. Rara vez coinciden, por motivos de eliminación y reducción. Por ejemplo, una lista de materiales puede decir que se necesitan 50 kilos de extracto de bananas para producir una serie de un producto, pero en realidad se usan 57. Por el enfoque ascendente se recibe la cantidad teórica, mientras que por el otro método se considera la cantidad completa que se ha consumido como parte del proceso de producción. Si se construye un modelo de gestión empresarial que utilice ambos enfoques de manera adecuada, es más fácil conciliar los resultados consolidados para productos individuales con el consumo total de energía y recursos de la empresa y su huella total de carbono. Los datos ascendentes y descendentes se combinan en un modelo único, con los detalles de todos los datos de los procesos sobre la producción física y las plantas de almacenamiento y también con lo completo del enfoque ascendente o de materia prima. Esto lleva a tomar decisiones mejor sustentadas en información que afectan directamente los costos y las utilidades. En cualquiera de los dos casos los datos de un producto o servicio ecológico pueden ser soportados por el ERP (Enterprise Resource Planning).

Para conocer más sobre las iniciativas eco ambientales y el uso de la tecnología de gestión, recomendamos leer “ERP y Rastro ambiental del producto”.

Adaptar los principios de contabilidad para servicio ecológico

Según lo que se ha analizado arriba, la clave del enfoque descendente está en reconocer que muchos de los procesos de fabricación y de la cadena de suministro y muchos de los gases generales de una organización están compartidos por varios productos. Para llegar a la situación en la que a un SKU individual se le pueda asignar una medida precisa de emisiones de carbono, necesita haber una metodología aceptada para asignar las emisiones generadas por cada proceso al SKU individual. A modo de ejemplo: un primer paso podría ser medir las emisiones generadas por los refrigerantes en una cámara frigorífica. Pero, en última instancia, para obtener un valor a nivel del producto, estas emisiones deben asignarse a cada SKU según el impulsor adecuado. Estos impulsores podrían ser el número de unidades de cada SKU que pasa por el lugar, su peso o volumen, la rotación de inventario, o tal vez una combinación de dos o más de ellos.

Cuánto cuesta ser ecológico

Mientras que la descripción anterior tiene características más físicas sobre cómo asignar carbono por SKU, las empresas deben también considerar una asignación económica de carbono por SKU. Sustituya “actividad” por “proceso,” y se vuelve evidente que el costeo por actividad (ABC) ofrece una metodología probada para la asignación de emisiones a productos, clientes y canales en las mismas formas en que es usado en la contabilidad. Existe una gran cantidad de empresas usuarias de sistemas ERP (Enterprise Resource Planning) que ya utilizan este método.

En términos contables, el método ABC se usa para asignar de manera exacta los gastos a los objetos de costo, por medio de asignaciones de causa y efecto que van más allá de un simple prorrateo y que reflejan con precisión cómo los productos y clientes consumen los recursos en realidad. Muchos fabricantes y distribuidores minoristas tienen implementados modelos ABC o por asignaciones para medir los costos de los procesos y el costo y la rentabilidad de los productos, clientes y canales. Es un paso simple para incorporar otra partida individual para asignar las emisiones de carbono y GEI identificadas. Hay herramientas de asignación y reasignación poderosas que pueden realizar mapas de las emisiones de actividades y procesos, y en lo que hemos dado en llamar “objetos de emisión,” tales como los SKU. La Figura 1 muestra cómo este enfoque descendente se usa junto con el ascendente para evaluar el contenido de carbono de un producto o servicio individual.

Para conocer más sobre las iniciativas ecoambientales y el uso de la tecnología de gestión, recomendamos leer “ERP y Rastro ambiental del producto”.

Alinear el ecoetiquetado con la gestión de costos y rentabilidad

Tarde o temprano, medir la huella de carbono de un producto o servicio lleva a querer cambiar los datos de entrada, rediseñar las categorías de producto y hacer la reingeniería de los procesos, lo cual impacta en los costos de los productos y la rentabilidad. La mayoría de los ERP (Enterprise Resource Planning) están preparados para este cambio. Las organizaciones buscan respuestas a preguntas, tales como:

  • ¿Qué actividades y procesos tienen el mayor impacto en las emisiones de Gases de Efecto Invernadero o GEI?
  • Si invertimos en estos procesos para reducir las emisiones, ¿cómo afectará eso en el costo del producto y la rentabilidad?
  • ¿Nuestros productos más rentables son también los que tienen la huella de carbono más grande?
  • ¿Dónde están las utilidades rápidas que se pueden alcanzar con mínimas consecuancias en los costos?
  • ¿Tendremos, en algún momento, que reconocer y asignar un costo a nuestros productos por el uso de carbono para reconocer los costos directos e indirectos de las emisiones de carbono?

Costos ABC

Algunos ya han implementado soluciones ABC. Estas soluciones permiten hacer asignaciones, lo cual se puede aprovechar para desarrollar una solución de ecoetiquetado. Implementar una solución ABC y una de ecoetiquetado en paralelo usando la misma plataforma de software ERP (Enterprise Recpource Planning) trae beneficios considerables, tal como se muestra en la Figura 2. Una organización que tiene una plataforma ERP (Enterprise Resource Planning) para examinar tanto los costos como el uso de carbono puede tomar decisiones de inversión con mejor información. Una organización primero tiene que medir su huella actual de carbono e identificar las materias primas y actividades en el ciclo de vida que generan la mayor cantidad de carbono. Esta etapa se representa como el paso 1 en la Figura 2. Así mismo, los cambios de los costos o las limitaciones en las emisiones se pueden asignar a actividades subyacentes que consumen estos recursos, y, en última instancia, a los SKU que consumen estas actividades. Este es el paso 3 en la Figura 2.

Al incluir tanto los costos como el uso de carbono, el fabricante tiene la información completa sobre cómo invertir en limitar las emisiones impacta en los costos y la rentabilidad de cada SKU. Si no se considera el costo de la ecuación de la huella de carbono, las empresas podrían estar tomando decisiones financieras incorrectas porque no se dan cuenta del impacto económico que tiene la reducción de las emisiones de carbono. Un ejemplo simple: un fabricante decide optar por usar envases reciclables para sus yogures y así reducir la huella de carbono. Sin embargo, al incorporar los costos podría surgir que el nuevo empaque causa un aumento en el costo total del producto porque el material nuevo es más caro que el original.

Un ejemplo pero desde otra perspectiva: un cliente analiza elegir un producto semi terminado de un proveedor alternativo porque le parece significativamente más barato. Sin embargo, si se consideran los efectos adicionales del transporte y las emisiones, el ahorro es mucho menor de lo que parece a primera vista, y el impacto de la huella es significativamente mayor. Esto es el resultado no solo de agregar el transporte sino también de que los coeficientes de carbono locales del fabricante son más altos.

Para conocer más sobre las soluciones tecnológicas de gestión, recomendamos leer “ERP y Rastro ambiental del producto”.

Los fabricantes que pueden combinar múltiples fuentes y métodos de recopilación de datos e integrar la información sobre los costos tienen más oportunidades de obtener el mayor beneficio de negocio posible de su iniciativa. Tienen una perspectiva amplia de las emisiones de carbono en toda la empresa así como una visibilidad completa de cómo las decisiones que tomen para reducir la huella de carbono de sus productos y servicios afectan su rentabilidad.

Por División consultoría Evaluando Software

 
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